Hoy en WWW.OSADELAVEGA.COM hemos tenido el placer de entrevistar a este heroe, unico menor de 70 años del pueblo que ha visto una guerra de cerca.

¿Por que decidiste ir voluntario a la misión del Líbano?
la experiencia que todo militar debería tener, sabiendo a lo que se enfrenta yendo a un país un alto riesgo de guerra que es el lugar en el que los militares se deben mover si algún día les tocase, que esperemos que no llegue ese día.
También me movió la idea de salir de España y ver como se vive en oriente medio.
¿A que os dedicabais en el Líbano?
Nos dedicábamos a controlar y garantizar la seguridad de la zona de El Meri. Controlando cada calle de las localidades de la zona patrullando con los BMR del ejercito español, que son como carros de combate que usan ruedas de goma, interceptando toda actividad sospechosa y ayudando a garantizar la seguridad de la zona. Vigilábamos las carreteras a pie en busca de artilugios sospechosos, tales como cables trampa, buscábamos restos de explosivos caseros, mayormente los encontrábamos en cuevas cercanas a las zonas montañosas. también escoltábamos a la policía libanesa en su rutina diaria de control de carreteras. Escoltábamos a la ambulancia que iba a los pueblos para curar a los enfermos, para evitar ataques terroristas a los cuerpos médicos de la zona, mayoritariamente sanitarios españoles.
En algunas ocasiones nos colocábamos en un puesto de observación situado en la cima de una montaña, desde la cual se podía observar tanto a 5 localidades de la zona como sus carreteras, cruces y el trafico y la actividad de todo el valle. Estas marchas solían durar unas 6 horas y concluían con el relevo por parte de otro pelotón al nuestro. Bien podía ser español o bien polaco.
También prestábamos ayuda humanitaria a la población civil de la zona.
¿Como vivía la gente allí?
La gente vivía en pueblos como el nuestro de grandes en aquella zona, las carreteras estaban hechas una mierda, con trozos sin asfaltar, baches, grietas y socavones. las casa son de ladrillo y las fachadas se encuentran sin enlucir y con muy pocos adornos, había muchas casa abandonadas en los pueblos pequeños. En los pueblos grandes se podía ver algún chalet y mayor nivel de vida.
¿se veía hambre en la población?
SÍ, demasiada. Cada vez que pasábamos con los BMR por los pueblos los niños pequeños salían detrás de nosotros para que les diésemos algo de comer, niños que se veían muy malnutridos y delgaduchos; en las aldeas pequeñas cuando íbamos a dar ayuda humanitaria, nos la quitaban de las manos y se peleaban hombres, mujeres y niños por las cajas de comida. Andaban descalzos, vestían trapos viejos y no eran muy dados a la higiene corporal.
¿Tuviste alguna anécdota repartiendo ayuda a la población local?
Si, un día normal y corriente fuimos a repartir comida a una aldea de la zona y los habitantes de la aldea, en especia las mujeres nos empujaron para quitarnos la comida, al final nos quitaron la comida y comenzaron a pelearse entre ellas. Terminamos de repartir la comida y nos hicimos fotos con la gente del lugar, en especial con los niños.
¿Hubo algún momento de especial tensión?
Si, terminábamos un día de guardia en una posición, y media hora antes de irnos empezamos a escuchar y a ver las primeras explosiones que nos mandaban las fuerzas israelitas. Tuvimos que salir corriendo con el BMR y dirigirnos a nuestra posición en el cuartel en el que nos metimos en un búnker antimisiles.
Algunas bombas explotaron a menos de 200 metros de nuestra posición aunque no iban dirigidas a nosotros, ya que realizábamos tareas humanitarias, pero si a los libaneses en especial al grupo hizbolá del Líbano, que es como aquí la ETA y había bombardeado previamente Israel.
¿Te quedaron ganas de volver a la zona algún día?
Si, pero no para tanto tiempo, porque allí el tiempo pasa muy despacio porque te falta la gente a la que quieres y tienes que estar alerta las 24 horas del día.

